El tiempo en el
ser vivo, compresión aleatoria del contexto presente,
Fuerza imparable
de vida, espiral ascendente hacia las estrellas.
Como coraza de
ammonita, ancetral, en el centro de la espiral están
los fósiles del
cosmos, todo entrópico, caótico, espontáneo.
Así como el tiempo
presente, cosa que forma el rastro de esta energía.
Papable, latente,
en el centro del abdomen, un calor escondido, desprendido del sol.
Que bajo la
condición aerodinámica mueve la sangre y el agua
que por estas
venas nutren mi carne.
Carne que hoy no
solamente es tierra inerte, sino la metamorfosis del ayer,
que marca con
huellas pesadas las arenas de la vida.
Vida que no es
nada sin el amor, amor que es libre y vivo,
como el espíritu guardado
en el eléctrico nodo del pensar.
pensar y existir. Irreverente,
con la voz crepuscular
saliendo de la
vibrante boca tuya.
Tuya y mía.
En el infinito
voltaje espacial.
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