jueves, 16 de agosto de 2018

Instrucciones para entender a una Mujer con Sombrilla



Si bien Camille y Jean son los elementos que tras el lente del autor protagonizan esta figuración, a mi parecer el cielo es quién tiene el verdadero papel principal. Sin estas nubes la suavidad del pincel no cobra sentido y más allá, la sombrilla sería meramente un artefacto a medio usar, por no decir a medio estorbar y mucho menos por no debatir el existencialismo entre un parasol o un paraguas. Una mujer con sombrilla no se puede entender sino tiene su mano empuñada con una y por ende, un hombre sin buen genio no va poder entender a una mujer sin sombrilla, resultado que deja al pequeño Jean sin padres, chaotique. Es por eso, que la sombrilla, verde y no roja pertenece a la extensión del brazo de Camille. El niño por su parte, distraído piensa en los tantos bichillos que se mezclan entre las hierbas, los crisantemos y las azaleas, de cuando en cuando se sorprende por los grillos saltando y las hormigas subiendo por su pantorrilla. El fotógrafo con su caballete se fascina por Camille, quién hace algunas horas estaba en el sofá tomando té, naturalmente con la sombrilla en su mano. Antes de partir de su casa al campo, escribió una carta para su otra mano: La magia de la lluvia evaporada te espera.


La Promenade - Claude Monet

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