lunes, 23 de enero de 2012

Coraje



Aquel hombre recluido, solitario y pobre;
valora su limosna personal
atado a un pasado casi teatral.
Compone las melodías del dolor:
Tristeza, cálida tristeza
compañera de tiempos remotos.
Alegría, soberbia alegría
de ti solo bastan los locos.
Amor, magnifico amor
reliquia sin lucro ante tus ojos.”

La muchedumbre pasa
solo es un extraño al costado de la plaza.
Desea admirar la noble liberación de palomas,
quizás así sean sus últimas horas.
Desde el sucio lugar, ahí quedito
recorre un interno laberinto.
Se exalta al ver chispazos
de lo que fue su presencia.
Digna  de castillos y joyas,
palacios de lirios y aromas.
Banquetes, tronos y quillotinas.
Aquel hombre recluido, solitario y pobre;
recapacita de su vaga visión,
provocando sufrimiento ya por intuición.
Culpa es lo que siente,
se levanta valiente,
para afrontar sus destino
y así en pie sigue con su camino.

sábado, 21 de enero de 2012

¿Para qué dormir­?



¿Y si duermo, para qué?
Aun la vida sigue.
y  vos seguís aquí
Sonriendo perlado de costumbre.

¿Y si fuera pirata?
vos serías mi resplandeciente tesoro.
Me guiarías por el mapa de tus líneas dactilares
hasta la equis marcada con este grafito.

¿Será un descanso del alma?
La respuesta es lenta, lo sé.
Un tic-tac indestructible,
un sueño profundo, un tobogán sin fin, el arcoíris,
un dibujo a crayón pegado en la pared, el pijama desteñido,  
un castillo de naipés, el inocente niño dormido,
un cristal por ventana, mis ojos dorados.

¿Y si despierto, para qué?