domingo, 27 de mayo de 2012

Columna

Y si llueve a cantaros y no podés diferenciar
entre el oscuro día y la clara noche,
no es el tiempo, 
tal vez sea un antiguo sentimiento, 
tal vez sea el vacío,
o tal vez sea la vida. 
Solo tené en cuenta algo, 
existe un gran mañana, 
uno donde el amor no te dejará ser carnada, 
no podrás caer en picada. 
Oculto, tímido en tu corazón: 
dejálo escapar, 
dejálo ser pilar, 
dejálo amarte. 
¿Lo conocés? 
¿Lo entendés? 
Es allí donde entra el amanacer
con tu voz, hasta el atadercer
en la memoria perenne de los hijos.
Doce años de Hércules, 
una eternidad de Atlas, 
toda mi vida para vos. 
Aunque el diario caminar es confuso, 
hallarás largas curvaturas con puntos. 
Sos joven, 
omití la influencia pasada, 
existí con claridad en el presente y 
viví con pasión el futuro vehemente, 
en esta creciente columna.
Sin condición, 
Sin final, será nuestra felicidad.

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